Parkinson: Evolución

El Parkinson es una enfermedad crónica y progresiva que evoluciona con lentitud y, con la medicación y las terapias adecuadas, permite vivir muchos años con una calidad de vida buena. Los primeros síntomas se presentan como alteraciones en los movimientos corporales en momentos de cierta tensión o de estrés, junto a un estado de ánimo bajo o sensación de fatiga, por ejemplo.

Los síntomas fundamentales de la enfermedad son los temblores, la rigidez, la lentitud de movimientos y la inestabilidad corporal. Estos síntomas aparecen en una fase inicial y evolucionan lentamente, síntomas que aumentan su grado de afectación y empeoran con el tiempo.